El especismo se puede definir como la discriminación de un individuo en función de la especie a la que pertenece. Al igual que otras discriminaciones, está basado en argumentaciones arbitrarias e injustas. Desde siempre, los humanos, animales de la especie homo sapiens, han discriminado a sus semejantes animales de otras especies, sin tener en cuenta su capacidad de sentir, de tener intereses propios semejantes a los nuestros, que deben ser respetados.

Distorsión especista de los hechos

Basándonos en este prejuicio especista, los humanos hemos obviado el respeto por los derechos más básicos del resto de animales. La pregunta es: ¿Por qué casi nadie suele plantearse si explotar y matar a otros animales no humanos para cualquier fin es moralmente cuestionable?…

El motivo principal es la educación que todos hemos recibido, basada en sólidos principios especistas, que nos muestran que la explotación animal es algo natural y necesario para satisfacer nuestras necesidades. Los animales son clasificados de forma arbitraria, generalmente en función del beneficio o recurso que pueda proporcionarnos su explotación:

Bloqueo especista de los hechos· "Las vacas nos dan leche", (cuando realmente se la robamos a sus terneros).
· "Las gallinas nos dan huevos", (a cambio de encerrarlas y explotarlas hasta su fin).
· "Los cerdos nos dan carne", (como si uno pudiera darle su carne a los demás).

Y así sucesivamente.

Bloqueo especista de los valoresLa conclusión es que la visión especista del mundo en el que vivimos y fuimos educados, distorsiona los hechos relativos a otros animales no humanos, los bloquea o los racionaliza de forma inconsciente.

Distorsión especista de los seres sintientes

De ese modo se hace muy difícil a cualquier persona iniciar siquiera la necesaria reflexión sobre si la explotación y muerte de otros animales no humanos es éticamente aceptable, y si deberíamos buscar alternativas (ya disponibles), para no tener que lesionar sistemáticamente sus legítimos derechos e intereses básicos.